Se ríe.
Porque hay veces que la felicidad puede tocarse con las manos y, ha descubierto, de casualidad.
Por ejemplo mientras esperas bañada en el frío a la puerta de un bar...
(Doble V. Lírico y Xhelazz. Qué grandes. 13.3.2010)
lunes, 15 de marzo de 2010
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