Mientras todo me siga sabiendo a capricho.
Mientras cada mañana siga mirando si hay estrellas.
Mientras cada noche siga esperando ver el sol.
Mientras cada helado esté caliente. Mientras cada sopa esté helada.
Mientras rebusque en un armario repleto para encontrar algo que no ponerme.
Mientras grite en silencio a la sordera.
Mientras sepa qué decir en cada momento. Mientras no sepa que no debo callarme.
Mientras saboree de otro color la sal del mar.
Mientras coloree de otro sabor el cielo.
Mientras cante sin notas.
Mientras tararee sin estribillo.
Mientras escuche la música tan alta que incluso los vecinos no la oigan.
Mientras me ponga los cascos y me pidan que baje el volumen.
Mientras las rimas sean prosa. Mientras la prosa no quiera vestirse de poesía.
Mientras el carmín no importe. Mientras deje marca en copas mitad llenas mitad vacías.
Mientras los dedos no vean. Mientras los ojos no toquen ni rocen.
Mientras las distancias sean tiempo.
Mientras el tiempo sea distancias.
Mientras escriba "mientras escribo" sin pensar qué debo pensar.
Mientras me guste el escondite por aquello de no encontrar.
Mientras la saliva no se convierta en olas en calma.
Mientras despierta sueñe sueños diferentes. Mientras en sueños esté despierta.
Mientras el móvil no suene porque funciona.
Mientras la locura sea demasiado cuerda.
Mientras la imaginación posea alas que no utiliza porque ya sabe volar.
Mientras... Mientras... Mientras cada latido no lleve un nombre propio.
Mientras tanto, inventaré cien y contaré del revés.
lunes, 26 de abril de 2010
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