sábado, 1 de mayo de 2010

...


Cuánta decepción.

Cuánta envidia.

Qué poca humanidad.

Qué poco corazón.


Unos tanto y otros tan poco.

Que en cada casa se cuecen habas y hay en algunas que incluso se hierven... y lo destrozan todo, incluso la pesrpectiva de poder querer.

Me quedaba un rinconcito. Uno pequeño, muy pequeño. Pero ya lo han derribado, por entero.

Ahora sólo hay polvo, que es lo que queda cuando no hay más que representar que mierda.

Sí, así de duro.

Que ni tú, ni tú, ni tú, ni tú... Que os coma la envidia. Para mí ya sólo quedáis en fotos, y ni siquiera las veo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario