
El alma. Qué concepto tan abstracto y cómo puede materializarse en algunas ocasiones. Se puede tocar a través de unos dedos nerviosos que buscan el cúlmen de su nerviosismo, se puede sentir a través del mayor sentimiento, se puede encontrar cuando se realiza la búsqueda esencial de la vida, se puede oler, se puede rozar; pero claro, también se puede partir cuando ocurren rupturas pequeñas que agrietan el corazón, se puede sentir perdida cuando el camino que seguía se ha derrumbado ante sí, se puede romper en pedazos como si se tratara de un jarrón cualquiera que alguien colocó allí con poca perspectiva, y puede explotar cuando observa cómo piden ayuda otras almas que la rodean y no puede hacer más que permanecer allí, a su lado, dando su aliento...
Y los ojos. Los ojos son su cueva, su puerta de entrada... o de salida... según se mire. Porque ahí reside la clave de todo: en saber mirar...
Y los ojos. Los ojos son su cueva, su puerta de entrada... o de salida... según se mire. Porque ahí reside la clave de todo: en saber mirar...
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