
Clichés de revista, modas y cerebros con prisa
asómate a la ventana, los sueños reposan en la cornisa
no alces demasiado la vista o puede que caigan
son volátiles, efímeros, y en eso reside su magia.
Impongo metas en mi vida y lucho por alcanzarlas,
si el destino se percibe lejos, cerca me siento a acunarlas
la melodía es nostalgia, las notas mis lágrimas sábanas
que no son pena ni debilidad, solo espejo del alma
que ansía su finalidad mientras impotencia desgarra.
Pero en otras ocasiones baila, acompaña notas vitales
entona su propia melodía y de fondo su preciada base.
Oportunidad es la frase, clase de clave con clase
suave enseñanza superior, fuerte espíritu sobresale.
Si hay alas rotas que curar, poco cielo se observa.
Hay demasiadas nubes dispuestas a crear tormenta.
-¿No véis la luz del sol?- Sólo ven su gastada suela
sumergidos en la falacia de creer que está nueva.
-¿No sentís su calor?- ¿Sienten? Esa es la moraleja.
Suena a tópico el egoísmo, pero por desgracia es típico
creer y confiar en alguien que no ve más que su hocico.
Ladran palabras que no entienden y creen que es lógico.
Comprende que es trágico básico, pero no idílico.
Que hasta incluso el sol necesita descansar algún domingo...





Llévame al cielo, llévame. Deja que mi alma te persiga loca, libre, risueña, furiosa y suave. Deja que mis manos te enseñen lo que mi mi boca no es capaz de expresar porque el corazón no la deja, él quiere ser el protagonista único, él es el que riega tu espíritu, nuestro espíritu, por cada milímetro de mi cuerpo y de mi alma, y el que impide que sea capaz de decir nada... sólo sentir. Sentir tanto que incluso queme. Fuego vitalicio... llama viva... y luchar por mantenerla, aunque salga solo... fluyendo, respirándolo.
Cuánto significa...