
Si pisas sobre nada, ¡a nada vas! Pero si pisas a los demás… ¿Te has parado a pensar que lo que es nada para ti puede ser una porción de todo para alguien? No importa que vayas descalzo… no pises, no, no tienes derecho a desnudar con tu pie la tierra.
Hay ojos que lo saben todo y lo dicen. ¿Me has mirado? Los míos hablan, y escuchan… El tiempo en ellos desaparece y se convierte en algo fundamental a la vez. No es contradicción, ¡es la vida!
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