Gente que no supone nada, que jamás nos han conocido, que nunca han sabido mirarnos a los ojos y saber lo que estos dicen, que sólo se ocupaban de tirar millas con lo puesto sin tan siquiera apreciarlo.
Lo peor es que nosotros, ilusos y auto-engañados, seguíamos el camino con esas personas creyendo que, al menos, no estábamos solos. Pero lo estábamos. Lo estábamos de la forma que más solo se puede estar. Porque nuestra alma nos pedía a gritos cambio y nos recordaba cada noche, aunque fuera con destellos que apagábamos como podíamos, que no éramos felices. Y lo sabíamos... Pero preferíamos ignorarlo para seguir tirando millas sin afrontar lo que de verdad queríamos y nos daba miedo no encontrar.
Ahora yo veo fotos antiguas y me recorre una sensación de impotencia y de tristeza. Por mí, básicamente. Por querer a quien nunca se lo mereció y por fingir querer a quien nunca quise.
Y se aprende. Sí. Y duele. Sí. Pero al mismo tiempo da una tremenda satisfacción comprobar que ahora el alma aclama a gritos cada noche que soy muy, muy feliz. Y lo sé. Y me encanta alzar la cabeza sabiendo que verdaderamente no estoy sola porque, primero, me he encontrado a mí misma, y segundo, también me han encontrado.
Ahora sí sé lo que es que los ojos hablen en el más precioso silencio, si sé lo que es reír y reír y que todos los problemas se esfumen porque en realidad no hay ninguno, si sé lo que es que la sinceridad sea lo más bonito que existe, si sé que apenas debo pensar qué decir para mostrar la felicidad y la paz que me invaden.
Evolución, madurez... Creo en todo eso. Pero también me he dado cuenta de que las personas no son lo que nosotros queramos que sean y que, si luchamos por convencernos a nosotros mismos, entonces ni queremos a esas personas ni, probablamente, ellas nos quieran a nosotros.
No es cuestión sólo de abrir los ojos, sino de saber hacia dónde queremos mirar para seguir caminando.
Yo camino. Yo lo elegí. Y sigo mirando hacia delante con la fuerza que me da el saber que hay una persona que mira en mi misma dirección mientras me abraza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario